“Una zona privilegiada”

 “No hay nada igual a perderte en un viñedo. Siempre estás en el lugar adecuado.”
Desconocido.

Decimos que Rioja Alavesa es una zona privilegiada porque tenemos un microclima muy particular. Protegidos de los vientos y humedad del norte gracias a la Sierra de Cantabria y a su vez rodeados por el río Ebro, se dan inviernos suaves y húmedos y veranos cálidos y secos. Se trata del único clima mediterráneo dentro de un clima atlántico, y además tiene matices de un clima continental. Así pues, obtenemos vinos frescos y muy afrutados.

Baños de Ebro, como Rioja Alavesa en general, tiene un tipo de suelo arcillo-calcáreo que nos caracteriza. Son suelos pobres y difíciles de trabajar, pero a su vez potencian los aromas y sabores del vino haciéndolo único y especial.

 

Todos los vinos de Bodegas HPM se elaboran únicamente con uvas de viñedos propios, por lo que todo el proceso completo de producción de uva y elaboración de los vino está controlado exhaustivamente, con ello conseguimos la máxima calidad.

La familia posee 40 hectáreas de viñedo, situadas principalmente en Baños de Ebro, Rioja Alavesa. Están divididas en 64 pequeñas parcelas a diferentes altitudes que hacen que cada uva tenga un matiz particular. Somos fieles partidarios de las variedades autóctonas, es decir, nacidas en Rioja, y que representan nuestra tradición y carácter particular. Por ellos sólo trabajamos con variedades como; Tempranillo y Graciano en el caso de los tintos, y Tempranillo Blanco y Viura en el caso de las blancas.

Tenemos un gran respeto por nuestra tierra, la que tanto nos da. La trabajamos siempre con amor y cariño, honrando siempre el viñedo y su entorno natural, para así poder obtener uvas sanas que den lugar a vinos sanos. La uva es un ser vivo que ha de tratarse con cuidado, y para revelar su máxima expresión requiere de un cuidado minucioso durante el año y una selección precisa del momento de recolección.

La vendimia para nosotros es la época más importante y bonita del año. Trabajamos con esfuerzo y sudor durante 11 meses para que nuestros viñedos lleguen a la vendimia con la mejor calidad posible. Seleccionamos el momento exacto de cosecha para cada parcela en función del momento en el que alcanza su madurez óptima, finalmente se recolecta de forma manual.

La vendimia suele darse entre los meses de Septiembre y Octubre, puede variar un par de días de un año para otro en función de la pluviometría, horas de sol, labores que se hayan realizado etc.

“De vendimia a navidad, todo es coser y cantar.”
Viejo refrán